miércoles, 18 de febrero de 2015

El pato soldado de Itsgia

Leyenda Gojiien.



Un día la reina decidió salir a pasear con su hijo, que era para ese entonces solo un niño que apenas alcanzaba un año de edad y estaba dando sus primeros pasos. Se alejaron de la ciudad de Kiminer hacia un gran lago para ver a las aves que allí moraban. Cuando ya estaban cerca fueron sorprendidos por unos orcos. Los monstruos los atacaron sin ninguna piedad por la reina o el príncipe. La guardia real enfrentó a los orcos y mientras ellos peleaban, la reina intentó escapar con el príncipe hacia el lago. Pero mientras lo hacía tropezó con su vestido y se lastimó la pierna. La reina no deseaba asustar al niño, que además, muy poco le entendía, le dijo entonces “Ve allí querido príncipe, donde están esos patos, ve a ver que hermosos son”. Pensando que si el príncipe se alejaba, aunque fuera gateando se ocultaría entre los pastos y los juncos. El niño, sin entender la situación, siguió el consejo de su madre y corrió donde estaba el lago y los patos se acercaron a él y comenzaron a graznar. Esto alertó a los orcos y uno de ellos siendo advertido fue por el niño. La reina tendida en el piso y sin poder moverse desesperada comenzó a gritar, “¡Que alguien haga algo! ¡Que la guardia real proteja al príncipe!” pero la guardia estaba lejos peleando contra los orcos. Resultó entonces que los patos del lago comenzaron a agruparse y se colocaron delante del príncipe, la bandada se contaba por miles y cuando el orco llegó revoleando su garrote, las aves encolerizadas volaron hacia él atacándolo a picotazos y con su patas planas y membranosas. El orco, desbordado, no pudo más que escapar de allí y finalmente también lo hicieron sus compañeros.

Desde ese día muchos príncipes han tenido patos de Itsgia como mascotas y protectores, son animales venerados, admirados por su belleza y símbolos de unión. Y a nadie se le ocurre comer patos soldados de Itsgia.


Fin


Referencias: